La búsqueda de respuestas “correctas” detiene la creatividad

por Mónica De Salazar

Prácticamente cualquier persona que haya crecido dentro del marco de la sociedad actual ha sido educada con la idea de buscar respuestas correctas.

Desde los primeros años se ha venido enseñando que muchas de las preguntas formuladas tienen una manera adecuada de responder; y existen casos específicos en los que solo existe una respuesta como son las capitales de los estados, cuánto es 2+2, el número de meses que tiene un año, y otras formulaciones similares.

Sin embargo, la búsqueda de una sola respuesta correcta se puede convertir en un serio problema para la creatividad cuando se da por hecho que para toda situación siempre existe una sola manera de resolverse. El problema se hace aún más serio cuando se pierde de vista que las soluciones pueden estar en función de diversos elementos contextuales como pueden ser: económicos, de presupuestos, de materiales disponibles, cercanía, tiempos, y aceptación de los involucrados, entre muchos otros. En casos donde los retos son multifactoriales, la creatividad toma un papel de gran relevancia dado que el proceso mental es muy diferente a cuando se trata de la selección de una respuesta correcta para una pregunta cerrada.

Al encontrarnos con retos abiertos, no existe realmente una sola respuesta que sea la ideal, sino que pueden haber más de un camino para solucionar y desde esta perspectiva, evaluar correctamente qué es lo que se espera conseguir y conocer los factores relacionados así como los recursos disponibles, se convierten en piezas clave de la Resolución Creativa de Problemas (#CreativeProblemSolving) y por supuesto, de la implementación de soluciones, una vez que se ha llegado a ellas.

Dentro del modelo de Resolución Creativa de Problemas, la importancia de la exploración a través de diversas posibilidades antes de seleccionar alguna para su posible desarrollo es fundamental, siendo nuevamente una trampa pensar que puede haber una sola respuesta correcta. Para atender esta posibilidad el sistema de pensamiento divergente y convergente por pasos, es decir, en un momento específico solo hacer divergencia, y en otro momento específico solo hacer convergencia; es lo que hace posible estar limitando el flujo de nuevas ideas durante el proceso creativo.

Adicionalmente, al hacer el cambio entre pensamiento divergente y convergente, se ayuda a evitar ir por la primera idea (otro gran limitante del pensamiento creativo) dado que en la fase de divergencia se pueden generar muchos datos, ideas o posibilidades, de las que una vez llegada la convergencia se pueden seleccionar las que respondan mejor al reto o varias de ellas para juntas construir nuevas opciones.

El pensamiento creativo va más allá de lo que parece, se trata de cambiar algunas costumbres incluso en nuestros procesos mentales para efectivamente pensar diferente.


Metas SMART: Del propósito al logro

 

por Mónica De Salazar

Cuando todas las personas hablan de hacer propósitos, vale la pena definir qué es exactamente un propósito. Se trata de la intención o propósito que lleva a conseguir algo que idealmente es beneficioso, es decir, el empuje para conseguir un objetivo que puede ser una meta total o parte de una meta global.

Entonces, ¿por qué año con año las personas hacen propósitos o por qué cada lunes se inicia una dieta que dura hasta el martes, o por qué se inicia un ahorro y poco después se gasta el dinero reunido? Pues la respuesta es simple de decirse, aunque no de concretarse: Falta de claridad y que metas específicas.

Qué diferente sería decir cosas como:

“Este año, quiero lograr terminar de leer tres libros”; en lugar de “leer más…”.

¿”Leer más”? Más que cuándo, más que quién, más qué… Y entonces como no sabemos exactamente a qué nos estamos refiriendo, no está clara la meta, ni el objetivo, y el propósito acaba disolviéndose al poco tiempo.

O… “Ya, me voy a poner a dieta…”, en lugar de “voy a comer de 3 panes a solo 1 al día durante un mes”. Eso ya quiere decir una reducción de más de 30% de una fuente de carbohidratos, porque “ponerse a dieta” pueden ser mil cosas, incluyendo dietas para engordar.

O… “Voy a gastar menos y ahorrar más”, en lugar de “cada semana voy a eliminar comprar café de la tiendita y mejor eso lo ahorraré para ver cuánto dinero junto en 10 días”. Con lo cuál en una sola acción está logrando las dos cosas que desea pero está claro de dónde va a salir el recurso.

Claro, el punto es poder definir con mayor claridad y precisión qué es lo que vamos a hacer; y posiblemente incluso hacer aparentemente más pequeña la meta en cuestión, pero recordemos que cuando una cosa nos sale bien, queremos volverla a hacer o hacerla pero con un poco más de reto. En cambio si queremos conquistar la primera gran meta desde el primer momento es posible que resulte abrumadora y finalmente la abandonemos por parecer fuera del alcance.

Una forma sencilla de ayudar a definir mejor tus propósitos o metas es usando una herramienta llamada Pensamiento SMART (por el acrónimo formado en inglés), donde hay cinco rubros a valorar:

S (Specific) – ¿Qué tan específica es tu meta? Es decir, cantidad, color, características…

M (Measurable) – ¿Cómo puedes medir el progreso de tu meta? Números, fotografías, evidencias, souvenirs, boletos comprados…

A (Action Oriented) – ¿Qué verbos que indiquen acciones puedes pensar en torno a esta meta? Por ejemplo: Listar, reflexionar, correr, cocinar, dejar de…

R (Realistic) – ¿Qué tan realista es esta meta? Al momento de evaluar este punto es donde puedes darte cuenta de tus capacidades y recursos al momento actual para llegar hasta donde has esbozado. Aquí también puedes darte cuenta de cosas que requieres conseguir o desarrollar, o de algunos recursos que sean procesos previos necesarios.

T (Time Bound) – ¿Cuál es el plazo o temporalidad en la que esta meta esté enmarcada? Recuerda que así como un plan que no está escrito es solo una idea, un plan que no tiene fecha es difícil que suceda. Esto es porque deja de ser prioridad y no existe una auténtica referencia del momento en que debe haberse completado.

Esclarecer y lograr poner en palabras los propósitos es el primer paso para lograr conseguirlos, luego es importante hacer tu inventario de recursos personales o materiales para saber con qué cuentas y así poder iniciar tu proceso creativo.

Contenido originalmente publicado en LifeStrategics. 


¿Inteligencia = Creatividad?

 

por Mónica De Salazar

Existe una zona gris en cuanto al entendimiento de la relación entre nivel de inteligencia y nivel de creatividad. ¿Son lo mismo? ¿Se relacionan? ¿Cómo uno afecta al otro? ¿Las mentes más creativas han sido completos genios?

Si bien sí existe cierta relación entre la inteligencia y la creatividad, eso no significa que exista un requisito específico de nivel de inteligencia para poder tener un estatus creativo. No perdamos de vista que para comenzar no todas las personas vivimos la Creatividad del mismo modo, y los perfiles de Foursight Thinking (clarificador, ideador, desarrollador e implementador) ya en sí nos abren un panorama y visión que versa sobre diversas fortalezas creativas y combinaciones que a su vez se convierten en perfiles con potenciales muy específicos. Nuevamente, esto no tiene una relación directa con la inteligencia, sino con el modo de pensamiento individual.

Pero, ¿entonces no importa la inteligencia en torno a la Creatividad? Sí importa, y por supuesto se requiere un nivel básico de inteligencia que permite apoyar los procesos mentales en sus diferentes facetas, lo cuál sucede en muchos ámbitos. Lo interesante sobre la Creatividad es que independientemente del potencial natural de las personas, es una habilidad que sí se puede desarrollar a través de la enseñanza, y por supuesto, mediante la constante práctica.

A ese respecto, una persona inteligente (independientemente del número de IQ) que tiene más recursos psicológicos, referencias e información de experiencias u otros aspectos, que además recibe entrenamiento y practica herramientas de Creatividad constantemente, tiene muchas mayores posibilidades de desarrollar productos creativos de mayor impacto. Con esto, la integración de capacidad mental y desarrollo del músculo de la Creatividad es una combinación única capaz de convertir potenciales en personas líderes en el manejo (y hasta generación) del cambio, creadores de innovación y facilitadores en Creatividad e Innovación.

Se considera que solo 1% de la población tienen el rango intelectual de genios, y… ¿entonces si solo los genios pudieran desarrollar productos brillantes, cómo lo logran los demás? La clave está en la integración de los modelos de pensamiento con el entrenamiento y práctica de la Creatividad.

Imagen: psychologytoday.com

¿Sabes cuidar tu creatividad?

 

 

Hay una tendencia creciente relacionada con el desarrollo de tareas, actividades e incluso trabajos donde la creatividad es el elemento central. Sin embargo también es creciente la tendencia a baja en procesos creativos que satisfagan las necesidades y expectativas que se les relacionan.

Al catalogar lo diferentes factores que limitar o incluso disminuyen la capacidad creativa queda a la vista que muchas personas en su día a día están expuestas a ellos pero también hay forma de ayudar a cuidar el flujo creativo.

Algunos de los elementos que promueven el empobrecimiento creativo son:

Rutinas que se convierten en transparencia de acción: Esto significa que muchas veces ya sea por el ambiente en que estamos inmersos o por falta de factores que ayuden a romper la repetibilidad en el día a día (entre ellos automotivación), comenzamos a funcionar de modo sistemático e incluso en las actividades “creativas” se pierde su plasticidad acabando por convertirse en procesos predefinidos donde se pierde la atención consciente y se llega a la transparencia de acción. Al llegar a ese punto, el pensamiento se va a otros intereses realizando acciones y tareas mecánicamente, lo cual se refleja en “poca creatividad”.

Ambientes laborales poco propicios: Somos seres emocionales, e incluso las personas más racionales son afectadas por los ambientes donde pasan tiempo. Un ambiente laboral incluye el espacio físico, iluminación del mismo, ruido auditivo, ruido visual, acomodo y localización de elementos, y por supuesto integración con otras personas. Aún cuando los elementos del espacio como tal influyen fuertemente en las sensaciones de las personas y su desempeño, es la relación con los demás que puede convertirse en un factor determinante para el avance, evolución o estancamiento creativo.

Falta de parámetros: Frecuentemente estamos resolviendo situaciones, de hecho muchas personas buscan como entretenimiento juegos que les reten a encontrar soluciones ya sea en videojuegos, cartas, juegos de mesa, charadas y muchos más. Siempre existe un objetivo sobre lo que hay que lograr, las reglas del juego en cuestión y a partir de eso se desarrollan toda clase de acciones, estrategias, y hasta trampas, que no son más que una manera creativa de forzar las reglas y conseguir algo fuera de lo establecido. Cuando nuestra mente no puede enfocar un reto claro, los recursos y límites, funciona de manera errática al sentirse en medio de nada que le dé dirección. Esta es la razón por la que muchas veces al haber menor variedad de opciones se ocurren más soluciones creativas, y cuando existen muchas opciones no podemos decidir.

Saturación de retos: Nuestro cerebro puede atender muchas actividades, lo que se conoce como multitasking, pero es importante clarificar que existen prioridades de pensamiento. Esto significa que se pueden estar procesando algunas cosas de poca demanda o esas que ya se han automatizado, al tiempo que se procesa algo con mayor nivel de reto. Por ejemplo: Podemos conducir y hablar con alguien porque la tarea de conducir está sistematizada e integrada (transparencia de acción), mientras que pensar y hablar con alguien entra en un proceso de pensamiento de atención consciente, a menos que no le estemos poniendo atención y respondamos cualquier cosa.

En este punto es importante poner a la vista que muchas veces los problemas personales, roces laborales, incomodidad física o cualquier otra cosa se convierten en la prioridad de pensamiento, opacando las actividades creativas, ya que en ese momento, eso es lo que hay que resolver. Por esta razón tener personas con problemáticas en equipos de trabajo puede hacer fuerte mella en los resultados y desempeño del equipo, y en este punto es conveniente poner atención en el desarrollo humano de los equipos. Si los miembros del equipo están constantemente buscando distractores de sus actividades es un foco rojo de que existe algún desequilibrio que de evaluarse fácilmente será empatado con pobre desempeño creativo y baja resolución de problemas en sus tareas.

¿Y qué se puede hacer para mantener la creatividad?

Antes que nada cabe mencionar que la creatividad va más allá de actividades relacionadas con lo artístico y conceptual. La creatividad es de hecho una manera de solucionar en el día a día, buscar opciones cuando nuestro Plan A no puede seguir adelante, encontrar la manera de decir algo de forma diferente, en cómo comemos, nuestra manera de vestir, la posibilidad de hacer cambios autogestionados en nuestras rutinas, y muchas cosas más. En otras palabras, una persona creativa puede estar en todas partes y no exclusivamente en situaciones relacionadas con artes, publicidad, música, diseño…, sino también en medicina, leyes, ingeniería y muchas otras esferas.

Ahora bien, si se desea cuidar y promover nuestro pensamiento creativo algunas cosas que pueden hacerse en el día a día son:

Aprender algo nuevo cada día: Suena a frase motivacional pero es mucho más que eso. Entre más experiencia tenemos en la solución de toda clase de cosas, nuestro cerebro formula esa experiencia como caminos predefinidos como correctos, con lo cuál eventualmente podemos caer en transparencia de pensamiento y sistematizar nuestra manera de resolver. Esto es lo que sucede cuando alguien dice “nosotros lo hacemos así”, es decir, que se ha perdido la posibilidad de buscar más opciones por creer que ya se encontró el camino correcto. Cuando aprendemos algo nuevo, sea una palabra, conocer una ruta nueva, otro punto de vista o un nuevo recurso, rápidamente buscamos nuevas maneras de incorporarlo a información que existe previamente y esto ayuda a verificar el nivel de flexibilidad de posibilidades… Al hacerlo estamos promoviendo el pensamiento creativo.

Entender mejor: Nuestra mente tiende a establecer fórmulas, relaciones, equivalencias, comparaciones y otras tantas maneras que nos ayudan a tomar decisiones de forma más o menos ágil. Sin embargo estos procesos mentales tienen un posible fallo que radica en que demos por hecho el entendimiento y con ello la percepción de retos y soluciones salga de la insubstanciabilidad y lo veamos de manera filtrada. Por ello trabajar en ver situaciones, retos, percepciones, personas y prácticamente todo fomenta el ingreso de nuevos datos para aprender cosas nuevas y promover la flexibilidad creativa.

Comer y beber correctamente: También puede sonar a new age, pero no, el cerebro consume energía permanentemente, solo que no usa agua o glucosa de la manera en que nos gusta a nosotros comerla. El cerebro necesita estar bien alimentado para c¡funcionar correctamente porque además envía impulsos a todo el cuerpo solicitando energía, pero si nosotros lejos de darle cosas buenas vamos a buscar una soda o algún pan, definitivamente no estaremos haciendo lo adecuado, y siempre estaremos con hambre.

El alimento del cerebro no está en la comida chatarra, panes, frituras, chocolates (a menos de que hablemos de alto contenido de cacao de verdad), bebidas azucaradas, y casi nada de lo que se vende en tiendas de conveniencia. Además, la alta saturación de carbohidratos genera marea alcalina, lo que muchos llaman divertidamente mal del puerco, que en pocas palabras es una sobresaturación de dióxido de carbono en tu cuerpo que produce sueño. Podría decirse que es un poco como asfixiar a tu cuerpo de modo similar a cuando respiras humo y te puedes desmayar. Y…¿cómo puede pensarse creativamente estando al borde del desmayo por tener mal del puerco?

Buscar nuevos retos: Posiblemente nos encontremos con actividades que no den en sí mismas mucha oportunidad aparente de ser creativos, pero siempre hay una manera de practicar la creatividad. Ya sea buscar una manera de hacerlo más rápido, cambiar elementos, encontrar nuevas herramientas o hasta crear propuestas nuevas es una manera de localizar retos a resolver. Para hacerlo en muchas ocasiones es necesario ser autogestionable y saber automotivarse en lugar de esperar a que lleguen nuevos retos a modo de solicitud de otras personas, que con cierta frecuencia lejos de dar en creatividad parecen ser una imposición.

Mejorar y/o aumentar la conciencia corporal: Además de ser seres emocionales, no es posible perder de vista que nuestro cuerpo nos da señales todo el tiempo. De hecho existen conexiones neuronales (además de nerviosas) en todas partes del cuerpo. Esto es especialmente útil para saber cómo estamos reaccionando a determinados impulsos e información. Hay muchas partes de nuestro día a día que ya están subconscientemente catalogadas a determinadas reacciones corporales, y al poder /saber hacer la lectura de dichas reacciones podemos procesar datos de manera más ágil. Es necesario entonces pensar sobre lo que sentimos, y sentir lo que estamos pensando, ya que nos ofrece una posibilidad de percepción multidimensional, así como ver con los dos ojos nos permite ver tridimensionalmente además de la propia percepción de color, forma, tamaño…

Hacer pausas: Es importante que no forcemos los procesos mentales ya que eventualmente pierden potencia y en cambio puede producirse resistencia ante ellos, o se generen condicionamiento o patrones de respuesta negativos al presentarse situaciones similares. Hacer pausas ayuda a lograr bloques efectivos de pensamiento donde la productividad aumenta y es más sencillo generar varios bloques hilados que tratar de hacer una tarea de principio a fin sin pausas. De hecho, el condicionamiento de bloques muy extensos de pensamiento forzado hace que con frecuencia las personas procrastinen y solo se decidan a realizar las tareas cuando el tiempo es limitado. Cambiar este hábito es posible, pero requiere práctica disciplinada.

Entonces sí, generar hábitos sanos de pensamiento y todo lo relacionado con ello es una manera de cuidar y expandir la creatividad. ¿Cuál de estos puntos será el primero en un camino de construir hábitos para la creatividad?